miércoles, 9 de abril de 2014

EmployerBranding. Errores en ejecución y diseño

Employer Branding o la aparente utopía que busca fidelizar el capital humano, el activo más costoso de todo proyecto empresarial, para construir una Imagen de Marca que pueda llegar a ser reconocida como buen empleador tanto dentro de su infraestructura, como fuera, consolidando y proyectando un perfecto Valor de Responsabilidad Social Corporativo, cuya estrategia se basa en la construcción del ambiente adecuado que logra resaltar las características, habilidades y diferencias de cada empleado, convirtiéndolas en un valor de utilidad al marco del proyecto, amplificando la capacidad de desarrollo y el crecimiento personal favoreciendo el buen clima laboral que permite la acción creadora que dota de innovación y talento al modelo de negocio.

El concepto general de diseño de Employer Branding, huye de construcciones simples publicitarias donde el esfuerzo se sustenta única y exclusivamente, en la réplica de una apariencia, más o menos, forzada y de la recreación de un interés por crear ambiente semi festivo o familiar constante que se refuerza, a si mismo, con la intención de satisfacer necesidades simples intentado mantener efectos de impacto de venta o Imagen. Ninguna de estas opciones de direccionalidad, elegidas en primera instancia por quienes se sienten atraídos por los beneficios implícitos en esta estrategia, no garantiza, en modo alguno, la obtención de retorno en la inversión estimando este tipo de implementación.

Responsabilidad Social Corporativa

  • La secuencia de desarrollo, ideado en la dirección equivocada contiene la dificultad de sostener el argumento de Responsabilidad Social Corporativa que siempre tiende a ser comparado con la acción real que se ejecuta y la devolución negativa, por esta circunstancia, es inevitable en todos los puntos de encuentro.
  • En la transmisión del contenido, si este no logra ser proyectado en las líneas estimadas como procedimientos, políticas, herramientas y recursos no logrará traspasar los límites que impone la rígida Imagen Corporativa, desatendiendo la necesidad real de compromiso asumido y que requiere ser cumplido para levantar la Responsabilidad Social Corporativa que necesita el diseño de Imagen de Employer Branding.

Embajadores de Marca

  • Un empleado premiado, puede sostener un estado de satisfacción por un espacio relativamente corto de tiempo pero, nunca podrá acumular fidelización más allá, a no ser que su desarrollo personal, la coherencia entre lo que ha de decir y lo que ha de hacer se sostenga. de forma coherente, en el tiempo. Mientras se le permite generar pertenencia participando del proceso de colaboración que necesita de su talento, creatividad y sello de diferencia. 
  • Una visión que no contenga la percepción del empleado como el poseedor de la clave que aportará el recurso de innovación necesaria para dar soluciones satisfactorias a tiempo real, no resulta efectivo.
  • No asumir que la tarea concreta, por muy pequeña que parezca y que realice cualquier empleado, terminará rozando y relacionando el producto y los servicios con los grupos interesados, es perder la posibilidad de convertir al activo más importante y costoso de toda la empresa, en un embajador de la Marca, con la habilidad de convertir en estratégica cualquier acción que deba ser lanzada y a la vez se pierde  la oportunidad de aprovechar información recogida en canales interactivos acerca del Valor Funcional y como se relaciona este con los grupos interesados.

martes, 1 de abril de 2014

Ineficaz estrategia en RRHH, Cultura del Miedo

Cuando la necesidad que reclaman los mercados pasa por el establecimiento de una relación satisfactoria y eficaz y las estructuras informativas van tan rápido que los mensajes publicitarios quedan obsoletos a los cinco minutos provocando demandas, cada vez más concretas y definidas en todos los puntos de encuentro ¿Que vigencia tienen las estrategias y usos que dieron éxito en épocas consideradas como Era Industrial?

En unos mercados vírgenes, donde la sorpresa podía ser conseguida, con la muestra de un producto o servicio, "exótico" nunca probado, la curiosidad se conforma casi como el único resorte a poner en marcha. Si la promesa a satisfacer solo tenía que lograr ser envuelta hasta convertirla en atractiva o sabrosa el único requisito en la formación de infraestructuras pasaba solo por estudiar y conseguir la forma de abrir mercados, seducirlos y saturarlos con, lo que podía parecer, infinitos impactos de compra. 

En ese marco o encuadre concreto, los objetivos son simples:

Acentuar la capacidad de producción de las cadenas de montaje
Conseguir infraestructuras de distribución amplias y efectivas
Y depurar el arte de la captación y venta consiste solo en conseguir resultar atractivos

Ni aún en este formato fomentar una Cultura del miedo ha dado la efectividad buscada por las mentes más frías, dispuestas a considerar la mano de obra como piezas de una maquinaria eficaz. El activo más costoso de los proyectos empresariales, han conseguido escapar de los intentos mecanicistas deseados por las cúpulas directivas generando conflictos, en apariencia insalvables que medio consiguen solución, a través de complicadas combinaciones en espacios de negociación colectiva, donde las batallas son continuas y donde los marcos aún sutilmente acotados permiten un control exahustivo por donde colar viejos hábitos que lo único que logran es encarecer aún más el funcionamiento interno y mantener a toda la plantilla pendiente de consecuencias, haciéndolos incapaces de permitir una adecuada adaptación al espacio - tiempo que se comparte.

El deseo, en apariencia, inamovible que mantiene aún la Imagen Corporativa de mantenerse y mantener el entorno en una cápsula del tiempo que le permita seguir con sus hábitos obsoletos, no ha podido, sin embargo, evitar que los mercados antes vírgenes, hayan acumulado infinitas experiencia positivas y negativas, más cantidades ingentes de información que no está dispuesta a ser guardada celosamente como secretos.

Viviendo un momento circunstancial que, poco o nada tiene que ver con el que logró vivir grandes éxitos, el mantenimiento de status quo donde fue reina, lo único que logra es encarecer aún más el proceso por el que contrata, mantiene y busca el control de que su repetitivo discurso corporativo sea emitido tal y como recuerda le trajo el éxito pasado. Mientras esto sucede, alarga tiempos y recursos económicos de los que carece y mientras, cree ganar tiempos para volver a momentos irrepetibles, entorpeciéndose  a si misma potenciando una Cultura del Miedo que no permite que los empleados puedan convertirse en el canal de información más perfecto dotando al proyecto de un feed back que, los costosos estudios de mercado, nunca podrán mejorar. Elimina la posibilidad de que estos mismos empleados sean el canal de comunicación perfecto dando soluciones a tiempo prácticamente real satisfactorias, dentro del marco o encuadre de los valores del proyecto y alejan, como imposible, la posibilidad de convertir toda la infraestructura en capaz de convertirse en productiva y con la habilidad de levantar todos los valores necesarios para obtener Reputación como Marca.

Ni un solo ser vivo, en un ámbito de terror y miedo tiene la capacidad de construir espacios y soluciones creativas. El talento, necesario para ser Branding, no puede aparecer en entornos donde la única preocupación es la de "sobrevivir" y aleja la posibilidad de transformar el proyecto en un miembro influyente de la comunidad donde habita, confundiendo producción, con productividad. 

Mientras este tipo de estrategias sean las únicas contempladas por la Imagen Corporativa que nos acompaña, las devoluciones, cada vez más serenas y llenas de lógica, golpean todos los puntos de encuentro y el empleado más ninguneado, alejado de las circunstancias que subyacen a su miedo, es capaz de expresar carencias y aciertos, con más fiabilidad que lo que pueden hacer las juntas directivas.

jueves, 27 de marzo de 2014

Construcción real de Valor Emocional

El Valor Emocional, de los tres Valores que levantan Reputación, el más sutil y difícil de percibir o entender.

El Valor Emocional, para ser totalmente efectivo, ha de recorrer la estructura del Valor Funcional convirtiéndolo en un canal de comunicación de intenciones y mensajes de fácil lectura que tienden, sin pausa, hacia la generación de una relación cargada de detalles que revelan el compromiso real con el que se regala al interesado. 

El canal de desarrollo del Valor Emocional, pasa a estar en manos de todo el tejido interno que de una forma u otra, toca a los interesados, pasa de ser un recurrente de campañas de publicidad con prácticamente nula proyección en toda la estructura a ser, el componente fundamental donde se apoya todo el modelo de negocio para mostrar su Valor Funcional, como de alta utilidad y al servicio de detectar mejoras substanciales que son demandadas o arriesgadas, como líneas de trabajo de los equipos donde la pertenencia, provoca implicación y de este concepto se construye la atmósfera en los espacios de trabajo adecuados para que el talento y la creatividad puedan fluir de forma natural, permitiendo que de cada acción se pueda extraer el contenido real y veraz que levanta un diseño de Responsabilidad Social Corporativa, a la que no hay que estar, en todo momento, maquillando y justificando en sus incoherencias.

Observar el intento, sistemático de convertir este Valor, pilar fundamental donde se sostiene la construcción de Reputación de Imagen de marcas, en el sutil intento que crea un concepto que se mantiene en la superficie que ha de envolver las campañas publicitarias, con pequeñas modificaciones de lenguaje para adaptarlo, a lo que puede parecer una demanda externa, sin asumir que toda la estructura debe sufrir cambios profundos en todo el tejido interno y la relación de este con el Valor Emocional.

La emoción de impacto, se sustrae como recurso útil en las áreas de trabajo de las Artes no escénicas, donde el movimiento de información y de emoción, queda circunscrito a un momento efímero, donde el interlocutor observa, siente, piensa y toma una decisión al respecto. El activo de in site que puede llegar a lograrse, no tiene una provocación de transformación, más allá que el que busca un impacto de aceptación o compra, no mantiene, en su estructura, las herramientas adecuadas que han de proyectarse en una relación que va a prolongarse en el tiempo, donde lo que se ha de proponer es mantener una postura correcta y adecuada de convivencia, durante un tiempo determinado.

Cualquier proyecto empresarial que se considera a si mismo como una Imagen proyectada, alejada de lo que luego se vaya a manifestar en la relación con sus grupos interesados, no puede participar del deseo de convertirse en una LoveBrand real y muy difícilmente, consigue estructurar ni un paso hacia su transformación a Employer Branding. 

La elección, en realidad, no es más que una elección, ni más buena, ni peor, la Imagen Corporativa, a pesar de todos los intentos de maquillaje que pueda hacer, de forma manifiesta, no conseguirá un diseño más allá de lo que ya es. Lo importante, es, sin embargo, la vigencia o no, de sus estrategias de comunicación, cuando la demanda es la de relación, es algo que determinará la permanencia o no, de sus estructuras y hábitos en medio de unas comunidades que tienden a no aceptar, como adorable o amable, la experiencia acumulada a lo largo de la Era Industrial.

lunes, 17 de marzo de 2014

Marketing de experiencias diseño desde el Valor Funcional

El pilar fundamental de trabajo para la implementación de Marketing de Experiencias pasa por percibir que, es precisamente el Valor Funcional, productos y servicios los que dan pie al comienzo de la relación con los grupos interesados y que siempre, es sobre sus eje, donde se desarrollará y se proyectará en hacia el futuro una oportunidad que puede llegar a ser considerada una gran experiencia o un nefasto cúmulo de despropósitos donde la Imagen de Marca, se juega su Valor Reputacional, en el diseño y puesta en pie del su Valor Emocional.

Todo, lo relacionado con producto y servicios, da sentido y vigencia a un proyecto de negocio y, a su vez, se convierte en el vehículo desde donde la fidelización aparece cuando logra establecerse una cuidada estrategia que asume su comunicacionalidad o, terminará convirtiéndose en una utopía a la que solo se podrá llegar, exigiendo compromisos al interlocutor, cuando no se le presta atención, más allá que la que intenta solo conseguir impacto de compra.

Es el producto y los servicios, en si mismos, una gran oportunidad que siendo valorada desde la construcción, la producción, la distribución, la venta y la postventa, el canal más adecuado para trasladar detalles de belleza e intención de cuidado de la relación, que se manifiesta en el mimo con el que se aplican mejoras percibidas o demandadas y mientras convierten, a todos los implicados en esas tareas en susceptibles de pertenecientes al diseño de un Valor de Responsabilidad Corporativa correcto y de ambas tareas, el contenido que acompañará a la Imagen de Marcas, adquirirá la entidad adecuada para lograr establecer relaciones, cada vez, más satisfactorias con todos los interesados.


  • Cuando el tejido empresarial permanece en espacios donde se cultiva la intención de mimar la tarea, dotándola de un carácter servicio y siente la libertad para desplegar el talento y la creatividad necesarios para lograrlo, todo el Valor Funcional adquiere el poder de convertirse en el artífice de una relación, con altas posibilidades de dilatarse en el tiempo porque se accede, a la habilidad de generar al fidelización precisa para obtener Valor Emocional.
  • El comportamiento de un tejido interno perteneciente a este tipo de tarea, en las condiciones de trabajo creadas para que florezca la creatividad, crea, por si mismo, el argumento de contenidos que levanta Valor de Responsabilidad Social Corporativa.
  • Extraer de todo el proceso el contenido que genera la experiencia diseñada para compartir en espacios de comunicación bidimensional, aporta la información necesaria, a tiempo real y más fiable que se puede obtener para poner en pie estrategias mucho más eficaces.

En un camino que, en apariencia permanece fuera del control al que estamos acostumbrados en medio de estructuras sólidamente apoyadas en la creación de una Cultura del miedo, alejada de los puntos de encuentro y tan temerosa que, solo tiene opción a mostrarse como una Imagen rígida incapaz de ofrecer soluciones satisfactorias, más que para ella misma, sin embargo, este recurso experiencial, ofrece la construcción de una Imagen con la  habilidad de anticiparse a la eventualidad, permitiendo incluso, el espacio para asumir errores, sin tener que alejarse de los grupos interesados que son los que mueven, de forma irremediable, los balances hasta convertirlos en beneficios o pérdidas económicas, por pérdida de confianza hacia una Imagen Corporativa inflexible que termina percibiéndose como algo molesto, quizá imprescindible y deseada como prescindible desde que aparezca, cualquier atisbo de competencia.

jueves, 13 de marzo de 2014

Amor por la relación, base del Branding

Cualquier acción que invite a escuchar y que no tenga, ni la más mínima intención de escuchar, se aleja irremediablemente del concepto de implementación Branding.

Cualquier acción que aparente escuchar y que no manifieste ningún cambio perceptible en su línea argumental o su direccionalidad, no participa de la implatanción de Branding, por más hermosa que sea la apariencia o más extremado cuidado, se haya puesto, en la elaboración del discurso.

Cuando la Imagen Corporativa, intenta plantear una apariencia de cambio que invita a pensar que podría establecerse una Imagen de Marca y la estructura parte solo de un cambio de superficial, el síntoma más significativo y relevante que manifiesta su estado real, es que puedes percibir, sin la más mínima duda, que la relación interactiva o el feed back que se intenta establecer, parte única y exclusivamente, de la intención de mantener la ficción solo hasta el momento donde el impacto de venta es positivo, mientras, construye el diálogo, en base el convencimiento, donde cualquier observación del interesado, no es más que una objeción que ha de ser salvada, por el empleado que ha sido aleccionado convenientemente para repetir el discurso corporativo, en todos los lenguajes que percibe pueden ser empleados, sin salirse, ni un solo milímetro de la dirección marcada.

No hay Branding, si la intención no desarrolla una actitud y una partitura de acciones correcta que busca, establecer una relación óptima y enriquecedora para todas las partes interesadas.

La Imagen de Marca, construye Valor como LoveMark, solo en los espacios donde todos los grupos interesados perciben que la relación está siendo trabajada, desde la convicción de que el máximo respeto y el compromiso será regalado por el modelo de negocio, antes de ser exigido, como una solución a la fidelización que nunca conseguirá la Imagen Corporativa.

Establecer los parámetros adecuados para levantar un concepto coherente de relación, asume que no hay nada que genere más confianza que la coherencia, de principio a fin, entre lo que se dice que se hace y lo que realmente se está haciendo y solo, en ese caso de concreción de esta intención, cualquier modelo de negocio, siendo este de los que más problemas relacionales hayan mantenido a lo largo de los años o sea este, de nueva creación, pueden, sin lugar a dudas crear el espacio correcto para acumular un Valor de Reputación que solidifique la habilidad de levantarse como un miembro influyente de las comunidades donde habita y no como una molestia más, que desde el punto de vista de los proyectos aún establecidos en la Era Industrial, no es más que la consecuencia lógica con una propuesta empresarial.

Se engañan quienes consideren que, sea como sea, se pueden seguir manteniendo o construyendo proyectos en la tesitura donde los grupos interesados, son solo susceptibles de atención, si se relacionan directamente con las cúpulas directivas y se engañan quienes, aún están absolutamente seguros de que el movimiento de la Era de la Información, no les afectará más que como una vuelta, que tenderá a regresar al pasado.

No existe la Era Industrial, existió ayer pero no es presente, ni futuro y no hay forma para regresar a ese pasado glorioso del que tanto cuesta salir a los que antes podría llamarse "emprendedores" y ahora, manifiestan, el mismo comportamiento de aquellos a los que desbancó cuando lograron el éxito. La inflexibilidad, lejanía y solemnidad característica de la Imagen Corporativa, no tiene cabida en la época actuar porque las comunidades ya las conocen, conocen todos y cada uno de sus trucos, sus lenguajes y son capaces de reconocer, antes de iniciar una relación que no conseguirán ser satisfechas, al nivel que ahora es reclamable.